
Marco Murillo, Presidente de la Comisión Ocasional de Cultura.
La Constitución de la República, en su Primera Disposición Transitoria, numeral 5, dispone entre otras, la aprobación de la Ley que regule el Sistema Nacional de Cultura. Bajo este mandato constitucional, la Comisión Ocasional de Cultura, la misma que me honro en presidir, inició una tarea minuciosa de diálogo y concertación, que tomó varios meses, para la construcción de una ley acorde a las demandas ciudadanas de los distintos actores, gestores, organizaciones, entidades y colectivos culturales del país.
En un principio, se socializó vía correo electrónico a más de 3.500 actores, gestores, organizaciones, entidades y colectivos culturales del país. Además se desarrollaron ocho asambleas regionales en las ciudades de Riobamba, Puyo, San Antonio de Ibarra, Santo Domingo de los Tsa’chilas, Guayaquil, Machala, Cuenca y Quito que convocaron la participación de 2.050 representantes culturales, cuyos planteamientos fueron recogidos en la construcción de la Ley Orgánica de Culturas en función del Estado ecuatoriano y no de un plan de gobierno.
La Comisión, con un criterio democrático y de puertas abiertas, recibió en su seno alrededor de 45 representantes y entidades culturales, con el objetivo de validar las observaciones recibidas en las asambleas regionales de las culturas. Se procesaron 112 observaciones al proyecto de Ley, las mismas que se encuentran plasmadas en el texto de la ley que está lista para segundo debate, como fruto del trabajo responsable y comprometido de los miembros de la Comisión, con el aporte ciudadano.
Al proyecto de Ley se le otorga el carácter de Ley Orgánica, ya que la misma regula la organización y funcionamiento de las instituciones que conforman el Sistema Nacional de Cultura, previsto en el Artículo 377 de la Constitución de la República. Así como, se plasma el carácter plurinacional e intercultural del Estado, como una nueva forma de convivencia ciudadana en la diversidad, afirmando el pleno goce de los derechos constitucionales de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianas, montubias y otros colectivos sociales del país.
La Ley Orgánica de Culturas es producto y propiedad de todos los ecuatorianos y ecuatorianas, es un instrumento legal al servicio de la ciudadanía en general, de los pueblos y las nacionalidades, de los artistas, de los gestores y de las entidades culturales.
La Ley establece los lineamientos generales que garantizan la aplicación de los derechos culturales establecidos en la Constitución; fija los criterios para la creación del Consejo del Sistema Nacional de Cultura como ente veedor y planificador de las políticas públicas culturales; otorga al Ministerio encargado de la Cultura las funciones de rectoría, regulación, protección y dirección de las políticas públicas culturales; demanda la reestructuración, democratización y fortalecimiento de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”; incorpora la plurinacionalidad e interculturalidad como eje transversal del quehacer cultural; visibiliza a los nuevos actores, gestores y entidades culturales comunitarios y urbanos; organiza el Sistema Nacional de Cultura con la participación de todas las instituciones y entidades del ámbito cultural que reciben o no fondos públicos; establece el reordenamiento y reglamentación de las instituciones que trabajan en cultura; fortalece el patrimonio cultural y la memoria social del país; garantiza el ejercicio de los derechos para el uso, acceso y disfrute de los espacios públicos; propone la creación del Fondo Nacional de Cultura, las Artes y el Patrimonio; protege mediante un régimen laboral a las y los trabajadores, profesionales, artistas, creadores, artesanos y gestores culturales; y, exige la rendición de cuentas de las diferentes instancias culturales, en aras de la transparencia, respeto y lealtad a sus mandantes.
El proyecto de Ley Orgánica de Culturas se encuentra listo para su segundo debate en el Pleno de la Asamblea Nacional, el mismo que requiere del aporte patriótico y responsable de las distintas fuerzas y bancadas políticas para su aprobación y ratificación.
Marco Murillo Ilbay
PRESIDENTE COMISIÓN ESPECIALIZADA OCASIONAL DE CULTURA











