Quito, diciembre 10 de 2009
Oficio No. 062-FRC-NJC-09.
Señor, Arquitecto
FERNANDO CORDERO CUEVA
PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA NACIONAL
En su despacho.-
De mi consideración:
El Suscrito, Asambleísta por el Cañar, expresa:
Que, en uso de lo prescrito en el Art. 60, tercer Inciso de la Ley Orgánica de la Función Legislativa, presento a Usted mis observaciones al Proyecto de LEY ORGÁNICA DE LAS CULTURAS con el ánimo de que sean consideradas en el momento procesal oportuno:
Con el propósito de formular mis observaciones al Proyecto en mención, cuyo informe de mayoría suscribe el señor Asambleísta Marco Murillo, Presidente de la Comisión Especializada Ocasional de Cultura, y que se encuentra en su conocimiento, digo:
ANTECEDENTES:
1ro.- Que, apoyo irrestrictamente el pensar y actuar de los directivos actuales de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, respecto de sus aspiraciones institucionales en la nueva Ley Orgánica en cuestión, y que se han hecho llegar al Compañero Asambleísta Marco Murillo, Presidente de la Comisión Especializada Ocasional de Cultura, por medio del Oficio No.537-PCCE-2009 de diciembre 03 del año que fenece, y que es importante insumo para la construcción de este nuevo marco legal temático.
JUSTIFICACIÓN.-
Los ecuatorianos libres llevamos casi 200 años de amar la Libertad y la Paz, la Justicia y el Derecho, el buen vivir y el progreso, y no toleraremos la supresión de las autonomías que este y cualquier otro grupo de gobernantes nos quieran imponer. La Casa de la Cultura “Benjamín Carrión”, es emporio de pensamiento y creación ecuatorianos, que ha venido dejando importante y ejemplar huella de identidad cultural nacional en el lapso de ya sesenta y cinco años, por lo que, sin ser perfecta, ha sido admirada y respetada no solo por los compatriotas sino emulada por muchos países en todo el orbe. También enfatizo que, nuestra Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, ha sido intangible por “dictadores y dictaduras” por ser un verdadero homenaje a las cualidades más elevadas del espíritu y saber humanos de nuestra tierra ecuatoriana. Los ecuatorianos libres tenemos el deber y el derecho de preservarla libre y autónoma como ha sido por tantos años. Pensar y hacer lo contrario sería involucionar de manera amoral.
2.- JUSTIFICACIÓN.-
Que, La Carta Fundamental del Estado no solamente establece sino proclama la igualdad de todos los ecuatorianos ante la Ley, por lo tanto el goce de los mismos derechos y garantías Constitucionales, sin importar distinciones o convicciones de raza, credo religioso, político, u otras inmanentes a la naturaleza humana, por lo que creo que en sano homenaje al espíritu igualitario de derechos humanos de la norma Suprema, debe abrirse un espacio en la nueva Ley, para que
Art…”los connacionales que se encuentran residiendo en territorio extranjero y que se hallen debidamente organizados de conformidad a las directrices de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, puedan y deban ser reconocidos como núcleos internacionales subyugados o dependientes de la Casa Matriz, con todas las prerrogativas de carácter académicas, administrativas, financieras.”
Conozco –por ejemplo- que existe una “Casa de la Cultura Ecuatoriana Internacional Sede Nueva York” que antes la presidió, entre otros prestantes ciudadanos ecuatorianos, el Dr. Jaime Montesinos, y que ahora se encuentra presidida por el Lic. Diego Machuca López, Cecil Villar, Ricardo Vasconcelos, Ing. Aldo Bravo, Dr. Fabián Moreno, etc. etc.
El espíritu de las Leyes es imperar de manera general para todos sus súbditos nacionales y no se puede legislar para ciertos sectores solamente. Así que tengo la convicción que sabrán considerar este particular y de la manera más democrática abrir los espacios de participación ciudadana “allende los mares”, inclusive. Esto es hacer Patria y reconocer a nuestros hermanos que han sufrido y sufren la tragedia de vivir fuera de casa, que son y siguen siendo ecuatorianos mas allá de los membretes y estadísticas, y que también gozan de los mismos derechos, garantías y obligaciones aplicables como si estuvieran dentro de nuestra Patria.
Las Leyes, al decir de Montesquieu “deben ser concisas y deben infundir en sus súbditos las mismas ideas”.
El País espera de nosotros la promulgación oportuna de Leyes actuales, practicables, que solucionen problemas y coadyuven al buen vivir y desarrollo de los colectivos, actores y gestores sociales.
Muy Cordialmente,
AB. FERNANDO ROMO CARPIO
ASAMBLEÍSTA POR LA PROVINCIA DEL CAÑAR










