
“La mujer, sus luchas y reivindicaciones siempre serán un tema de renovada vigencia. Hombres y mujeres como seres dotados de inteligencia superior, compartimos el planeta y creamos nuestro hábitat procurando que éste nos brinde comodidad y satisfacciones”.
(Francisco Ulloa – Libro “Más allá del 8 de marzo)
¿Dónde empezó?
El primer día internacional de la mujer fue organizado en los Estados Unidos el último día de febrero de 1908. En esta fecha, las organizaciones de mujeres socialistas llamaron a desarrollar enormes manifestaciones públicas para luchar por el derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos y económicos.
En 1909, en una fecha similar, dos mil personas asistieron a una demostración para celebrar el “Día de la Mujer” en Manhattan y Nueva York. En 1910, se estableció el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. A esta conferencia asistieron más de cien delegadas de 17 países representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras.
Las representantes de los Estados Unidos llevaban como objetivo proponer el establecimiento de un día internacional de la mujer. Al final, la propuesta fue presentada por Clara Zetkin y Kathy Duncker (miembros del Partido Socialista Alemán).
La propuesta señalaba: “En unión de organizaciones de clase, partidos políticos y sindicatos proletarios en cada país, las mujeres socialistas del mundo celebrarán cada año un Día de la Mujer. Su objetivo principal será obtener el derecho al voto. Esta demanda debe ser levantada dentro del contexto global de los asuntos concernientes a las mujeres de acuerdo a los principios socialistas. El Día de la Mujer debe tener un carácter internacional y debe ser preparado cuidadosamente”.
¿Por qué el 8 de marzo?
Los antecedentes históricos para tal opción no se consiguen fácilmente. Sin embargo, se atribuyen dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. (Ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York). El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año de 1857, miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo, ocurrió en 1908; en ese año cuarenta mil costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una menor jornada de trabajo, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. Supuestamente estos dos hechos ocurrieron alrededor del 8 de marzo.
¿Qué hacer?
Casi un siglo ha pasado desde aquellas luchas por la igualdad de derechos, pero aún queda mucho por hacer. La pobreza, la discriminación, la sexualidad, la salud son temas urgentes en torno al debate de género. En la actualidad más allá de la entrega de obsequios, las conferencias motivadoras, las rosas y las promociones generadas por el marketing y la publicidad (ligada más bien a los beneficios del mercado), esta fecha recordatoria apela a seguir construyendo una democracia, en donde la reivindicación de la mujer como sujeto de derecho, es parte constituyente de la misma y reafirma la posibilidad de una ciudadanía genuina.
Las mujeres en Ecuador
En la actualidad, las mujeres cumplen un papel protagónico en la sociedad ecuatoriana, espacio que se han ganado como fruto de su trabajo y lucha constante.
Dolores Cacuango y Rosita Paredes son algunas de los personajes femeninos que han escrito una historia positiva para este país, logrando transformaciones sociales y la protección de algunos derechos olvidados.
De esta manera, el 8 de marzo se constituye el pretexto para homenajear a las madres, esposas, amigas, en fin, a todas las mujeres que son las heroínas de la vida.
Arq. M.Sc. Francisco Ulloa Enríquez
Asambleísta por la Provincia de Cotopaxi



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