La factibilidad de que las vías sean mantenidas en base a tasas preocupa a las comunidades
Uno de los aspectos destacables del Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) para la Prefectura, Municipalidades y Juntas Parroquiales del Azuay son las regulaciones específicas para cada nivel de gobierno.
Esto permitirá una acción mucho más ordenada y eficiente, a la vez que posibilitará que los recursos económicos que van a ser mayores sean distribuidos en base a realidades concretas y no en función del regionalismo y de las presiones políticas, coincidieron las autoridades consultadas.
El viceprefecto David Acurio sostuvo que el código permite aclarar cuáles son las competencias exclusivas de cada nivel de gobierno y rompe con la idea de una descentralización a la carta, mediante la cual cada gobierno pedía la competencia que creía conveniente.
Pero también deja inquietudes respecto a la articulación de los diferentes niveles de gobierno en determinadas competencias.
Por ejemplo, quién tiene la responsabilidad de la coordinación de algunas acciones de fomento productivo cuando hay proyectos que impulsa el Ejecutivo a través de sus Ministerios, o el Gobierno central o los Gobiernos provinciales; igual con los temas de riego.
Por otro lado el COOTAD abre varias posibilidades para avanzar en los procesos de descentralización, pero hay que demandar que se conforme en forma inmediata el Consejo Nacional de Competencias para que defina los mecanismos de financiamiento de esas competencias.
Otro avance importante es la regulación del funcionamiento de las Cámaras Provinciales, aunque hay que pensar en la línea de sucesiones temporales que estaba bien definida con la figura del presidente ocasional.
En el sistema actual, con la ausencia del prefecto, el viceprefecto queda atado a la institución y prohibido inclusive de enfermarse para no dejarla en acefalía.
En el ámbito presupuestario se abren diversas fuentes de financiamiento, algunas ya existentes como las tasas; la participación en las utilidades de las explotaciones mineras, producción hidroeléctrica, entre otras.
Importante asumir el reto
De acuerdo al vicepresidente de la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME) Regional 6 y alcalde de Chordeleg, Patricio López, es importante asumir el reto de las nuevas competencias, algo fundamental para todos los niveles de gobierno.
Es una nueva herramienta que proyecta a los gobiernos hacia un futuro mejor, tomando en cuenta que se vienen los procesos de regionalización para los cuales hay que estar debidamente preparados, dijo.
No obstante hay que hacer observaciones sobre algunas regulaciones que están ya en vigencia y que deben reajustarse, como el sistema de compras públicas que genera muchos problemas, la silla vacía, la diferenciación de varias competencias, añadió López.
Contrario a los impuestos
Para el presidente del Consorcio de Juntas Parroquiales del cantón Cuenca y presidente de la Junta Parroquial de Tarqui, Bolívar Saquipay, el COOTAD es de gran utilidad por la mayor concreción en los enunciados jurídicos y por la distribución más equilibrada y justa de los presupuestos.
En el tema económico, el directivo se mostró en desacuerdo con los reclamos de los alcaldes de Quito y Guayaquil, las dos ciudades mejor atendidas por el bicentralismo que perduró por décadas, al igual que las prefecturas de Pichincha y Guayas.
Tienen que darse cuenta de la existencia de las 799 Juntas Parroquiales o gobiernos de cercanía que necesitan una mejor distribución de los recursos para la ejecución de las obras, expresó
Respecto a la factibilidad de establecer tasas e impuestos, Saquipay aclaró que el Consorcio no podrá estar de acuerdo con ningún administrador que pretenda gravar impuestos dado que la canasta básica está sobre los 530 dólares.
Quizás los municipios grandes pueden pensar en estas formas de autofinanciamiento en función de su gran densidad poblacional, pero los municipios pequeños no, menos las Juntas Parroquiales, recalcó.
Otro de los puntos fundamentales es la planificación del ordenamiento territorial a través de los planes de desarrollo que tienen que estar articulados a los planes cantonal, provincial y nacional, señaló.
En todo esto es saludable que al momento de entregar los presupuestos se evalúe la eficiencia, la capacidad de gestión y los niveles en que se ha elevado la calidad de vida de los grupos poblacionales de una determinada jurisdicción, recalcó Saquipay.
Regulación necesaria
De acuerdo al presidente de la Asociación de Juntas Parroquiales del Azuay (AJUPA) y presidente de la Junta Parroquial de Jadán, René Lucero, la facultad de los gobiernos autónomos de imponer tasas para la obra pública debe regularse mediante ordenanzas.
No sería justo que se afecte por igual con las imposiciones a sectores comunitarios deprimidos y a sectores de alta productividad y rentabilidad económica.
En ese sentido las Prefecturas deberán implementar iniciativas novedosas para poder mantener por ejemplo las vías. Una posibilidad es la creación de microempresas en común acuerdo con las Juntas Parroquiales y Municipalidades, también se podrían establecer peajes.
En suma hay que pensar en buenos mecanismos de coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, lo cual permitirá a su vez reducir el clientelismo político.
Por otro lado, Lucero vio un posible error en la forma de elegir a los prefectos, pues si a los Gobiernos Provinciales le dan competencias exclusivamente en el ámbito Rural, quien debe poner prefectos es la población rural, no la urbana.
En este sentido se explica la posición de algunos prefectos que ponen reparos al código y piden el veto parcial por parte del Presidente de la República, enfatizó el directivo.
Información tomada de:
http://ecuadorinmediato.com/Noticias/news_user_view/el_mercurio_azuay_
gobiernos_azuayos_califican_de_positivo_al_cootad–132756










